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Impuesto a las Ganancias: Toyota no consiguió operarios para trabajar en el feriado de Carnaval


La fábrica de Toyota Argentina en Zárate tenía planeado producir ayer martes -feriado de Carnaval-, pero no consiguió el número suficiente de operarios para poner en marcha las líneas de montaje de las Hilux y SW4.

Si bien la marca no lo confirmó oficialmente, todo indica que la falta de interés de los trabajadores se debió al impacto que tiene el Impuesto a las Ganancias en los pagos por horas extra: gran parte de ese ingreso se lo queda el Estado.

La noticia fue publicada ayer por los diarios Ámbito Financiero y Clarín, que sacaron cuentas de las distorsiones que genera este impuesto al trabajo y de los ingresos que el Fisco perdió con este esquema: se dejaron de fabricar 600 vehículos que habrían generado muchos más dólares y pesos de que los que se recauda por el impuesto a los trabajadores.

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Nota del diario Ámbito Financiero 
A rodar

Por Horacio Alonso

En esta columna, se viene informando con frecuencia los problemas que atraviesa en estos tiempos el sector automotor. Dificultades de un lado y del otro, tanto para producir como para importar. En el primero de los casos, hoy se repite un hecho que es cada vez más frecuente. Toyota tenía planificado para este martes feriado recuperar producción de su pickup Hilux. Ya es sabido que este modelo tiene una fuerte demanda y hay meses de espera para su entrega. Por eso motivo, la terminal buscar sumar días de actividad a su planta de Zárate. El jueves decidió dar de baja ese plan. Así se lo hizo saber internamente a su personal. Según la comunicación que envío, la medida se tomó porque los datos de presentismo relevados no le permitían asegurar la producción de ambos turnos. En el texto, no explica la causa de esa imposibilidad para convocar personal. No es otra cosa que el rechazo de los operarios de hacer horas extras debido a que el plus que cobran sufre el fuerte impacto del pago del Impuesto a las Ganancias y, según esta visión, no es redituable. La comunicación interna comienza con un sugerente “Nuevamente…” Está claro que es un problema que se repite y que la empresa está cansada de que así sea y ya las excusas de demoras de barcos con piezas no alcanza. Obvio, los responsables no son los trabajadores sino el Estado que apela a obtener recursos de formas insólitas como castigando a compañías y asalariados que quieren producir más y, para colmo, con el objetivo principal de exportar. ¿El país necesita dólares, no? En este caso, esta automotriz representa 50% de las ventas al exterior del sector. Incompresible. Para dar un ejemplo, un trabajador soltero vio recortados sus ingresos entre diciembre y enero en $95.000 por este tributo. Es cierto que, se juntó el pago adicional del “sueldo 14”, como llaman el premio anual que da la empresa y adelanto de vacaciones pero a nadie le gusta un recorte de ese tipo después de trabajar duro.

Y los problemas también existen para importar. El misterioso Sr. 5 – esa fuente anónima que suele aportar buena información para este diario – mandó un mensaje concreto: “hay que mirar lo que pasa con Mercedes-Benz”. Según comentó, la automotriz tiene serios problemas para ingresar vehículos al país y la situación se está tornando delicada, tanto para la terminal como para su red de concesionarias. Hay que recordar que es importadora de la línea premium de autos y fabrica, en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, el utilitario Sprinter. Al parecer, de los 700 vehículos que tenía en los depósitos aduaneros sólo consiguió la liberación de unas 100 unidades entre diciembre y enero. No puede acceder a las SIMIs para despachar a plaza. El problema es siempre el mismo: la falta de dólares de la Argentina. Las 600 restantes siguen en zona franca. Esto le genera un serio inconveniente con las ventas, con la facturación, y la red está al borde del colapso. “Sobredimensionada” fue la palabra que utilizó el Sr. 5. La empresa tenía un plan de negocios de 2.000 unidades para este año y, a este ritmo parece quimérico. ¿Se viene otra reestructuración comercial? A esto se suma que la casa matriz, en Alemania, ante los problemas para ingresar los vehículos y vender, habría decidido desviar la producción que tenía prevista, para el primer y segundo trimestre para la Argentina, para otros mercados más atractivos. Esto pone a la marca con un escenario complejo porque, de ser así, está comprometiendo ventas futuras. Es decir, caja. Desde Mercedes-Benz Argentina informaron que los planes del año se revisan frecuentemente, considerando las variables que se vinculan con los mismos. La competidora BMW también está lidiando con el Gobierno para que la dejen importar. Tampoco tiene autos. En este caso, se podría pensar que es una decisión oficial por ser una marca que no está radicada industrialmente en el país. Pero Mercedes-Benz fabrica el Sprinter e, incluso, tiene un galardón que ninguna otra terminal puede ostentar: es la única que exporta al exigente mercado de Estados Unidos. Hecho que, en el Gobierno, lo toman como un logro propio (algo que no es). Ni aún así, puede importar. Lo que muestra es que los males son para todos.

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Nota del diario Clarín 
Impuesto a las Ganancias: Toyota no consiguió operarios para trabajar un feriado

Por Luis Ceriotto

La automotriz Toyota no trabajó el martes, día feriado, pese a que tenía todo dispuesto en su fábrica de Zárate para producir unas 600 unidades de su pick up Hilux y la todo terreno SW4. Aun así no consiguió convocar la cantidad necesaria de operarios. ¿El motivo? El zarpazo del Estado: la mayoría de los 5.000 empleados de la empresa hoy ganan un salario que los pone entre los que pagan mayor porcentaje del Impuesto a las Ganancias dentro de la denominada “cuarta categoría”. De modo que las ocho horas extra que hubieran podido percibir ayer les hubieran sido descontadas de su recibo de sueldo a cuenta de la AFIP.

La noticia, que había sido adelantada en el diario Ambito Financiero, fue parcialmente confirmada en Toyota. “No podemos afirmar que fue por un tema de ingresos, también puede haber sido porque los operarios ya habían hecho sus planes para el fin de semana largo”, dijeron voceros de la automotriz. “Pero lo concreto es que no se pudo convocar a la cantidad necesaria de operarios para poder producir a dos turnos en un día feriado”.

En Toyota, actualmente, el salario bruto (antes de las deducciones) de la categoría más representativa de los 5.000 operarios es de 156.000 pesos, sin horas extra, pero con los plus de antigüedad, presentismo y productividad. La segunda categoría más poblada tiene un salario bruto de 148.000 pesos.

Dos semanas atrás el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, presentó un proyecto de ley para modificar el Impuesto a las Ganancias, con una nueva escala donde sólo deberían pagar quienes perciban salarios brutos mayores a $150.000 por mes. “Si ese es el proyecto, igual nuestros operarios no serían alcanzados por el beneficio, porque la mayor parte gana más que eso”, dijeron fuentes de otra automotriz local. “La cuestión de fondo es cómo irán gravando las escalas del impuesto, porque hoy el Estado se está quedando con un porcentaje que desalienta cualquier jornada extra”.

Dentro del Sindicato de Mecánicos (Smata), con buena llegada al Poder Ejecutivo, ayer no confirmaron ni desmintieron los motivos de esa situación que no fue una huelga, pero que de todas maneras terminó paralizando un día de producción. Fuentes del sector aseguraron que el titular del gremio, Ricardo Pignanelli, está presionando para que se pueda hacer una exención al pago del impuesto a las Ganancias una vez que los operarios superen una determinada cantidad de horas trabajadas en el mes.

Las fuentes mencionaron como línea divisoria las 200 horas por mes, que equivaldrían a 22 jornadas de ocho horas e incluso varias horas extra que seguirían siendo alcanzadas por el Impuesto a las Ganancias. Pero pasado ese límite, según las fuentes del sector, el reclamo de Pignanelli sería que sus afiliados puedan percibir las horas extra en sus bolsillos.

En los hecho, el Estado ayer se perdió de recaudar mucho más que ese “plus” que le hubiera quedado por Ganancias.

Tomando un precio de exportación (FOB) de 25.000 dólares por pick up, ayer se dejaron de hacer 400 pick ups para exportar a Brasil y otros 20 destinos de la región que compran las Hilux y SW4 hechas en Zárate (65% de la producción). En otras palabras, ayer la Argentina se perdió de exportar un millón de dólares en vehículos.

Tampoco se fabricaron otras 200 pick ups que hubieran ido al mercado interno, a través de la red de concesionarias oficiales de Toyota. Con precios al público que oscilan entre 2,3 y 5 millones de pesos, esas 200 pick ups hubieran representado un ingreso en impuestos de aproximadamente 400 millones de pesos (59% del precio de un vehículo cero kilómetro en la Argentina son impuestos).





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Escrito por Redacción

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